

Queridos amigos y colaboradores:
La NAVIDAD nos reúne a todos los cristianos alrededor de Jesús recién nacido. En el mundo entero sigue resonando el canto de los Ángeles: “Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz”. Queremos unirnos a los pastores de Belén y a los Reyes de Oriente para adorar al recién nacido y ofrecerle nuestras vidas como regalo.
¡Cuánto nos hubiera gustado vivir en Belén aquella noche en que José y María no encontraron albergue… ¡para ofrecerles nuestra casa!
Pues
me alegra mucho decirles, queridos hermanos, que estamos a tiempo de hacerlo. El MILAGRO de la NAVIDAD no se terminó aquella noche en Belén. La
ENCARNACIÓN del
Hijo de Dios es una realidad trascendente que atraviesa la historia, presente y
futura, de toda la humanidad. Cuando te
reúnes con tu familia y tus amigos para celebrar NAVIDAD, Cristo nace en tu vida. Cuando participas del Sacramento de la EUCARISTÍA,
Jesús nace en tu corazón. Cuando eres
solidario y caritativo con algún hermano necesitado, la estrella que guió a los
Magos resplandece sobre tu cabeza.
Navidad es un recuerdo que siempre podemos recrear cuando nos mantenemos
firmes en la FE; alegres en la ESPERANZA y perseverantes en el AMOR.
Aprovecho la ocasión para agradecer a todos ustedes la generosa ayuda que siempre han ofrecido para los proyectos de la Asociación San José Obrero. Les deseo unas muy FELICES NAVIDADES y un año 2012 lleno de salud, alegrías familiares, éxitos en todos sus trabajos y abundantes bendiciones del Dios Niño.
Fraternalmente en Cristo.